sábado, 1 de octubre de 2016

Venganza



Resultado de imagen de venganza


Venganza

Inyectaste tu veneno en mí sin previo aviso, agujereaste mi realidad sin que pudiera contrarrestar lo infinito que sería el dolor que me dejarías…

Amor, tus dedos ponzoñosos jamás acariciaron mi pecho desnudo, tus venenosos labios en el que habitaba el pecado más puro nunca rozaron los míos… Tu cabello negro azabache no llego a balancearse y juguetear entre mis manos… y aun así, sin probarte, solo deseaba que fueras mío.

Todo eran palabras marchitas y promesas incumplidas, silencios y desprecios que me hacían entrever que solo era una opción de tantas en tu vida, mientras tú eras mi mayor prioridad, mi mayor deseo, mi mayor condena… Amor, como te deseaba en mi cuerpo y en mi vida, y tu, escurridizo y altanero, como jugabas con mis sentimientos.

Aquella tarde/noche de primavera en la que pude comprobar que te fuiste para siempre sentí un dolor tan profundo que llame a la muerte y clame por mi alma… y ahí empezó mi sentencia real.

Yo, que ame todo de ti, tu lado más oscuro, llegue a amar tus desprecios y tus mentiras… llegue a amar tu pasado y tu presente… llegue a amar tus secretos y anhelos más hondos… ame tu capacidad de odiar y tu capacidad de maldecir… ame tus labios carnosos y tus versos tenebrosos. Tus miradas distantes y tus silencios incómodos… Tu chulería y caprichos, ame tu llanto, tu alevosía a la hora de enredarme y tus latidos secos. Ame todo el tiempo que pasaste conmigo, tus pesadillas, las cicatrices de tu piel y la soledad de tu negra alma. Ame tu dolor, tu pena y tu gloria, tus malas maneras, tus secretos inconfesables y tu indiferencia hacia mí…

Te ame de todas las formas posibles y por haber, y tal fue mi amor por ti… que invente nuevas formas de amarte mas allá de mi realidad y posibilidades.

Pero allá, al filo del abismo, sabiendo que si me soltabas no habría posible salvación para mí, no dudaste en dejarme caer, darte media vuelta e irte. En matar lo poco que quedaba en mí y que no te llegue a entregar, me dejaste retornar el abismo del dolor sin remordimiento alguno, sin pensártelo dos veces.

Gracias a ti conozco el infierno, vi sus llamas en tus ojos y el fuego que desprendías te delato pero pese a eso yo siempre vi un ángel en ti… te defendí, te di todo lo que tenia y estuve pendiente de ti en todo momento… ni ángel ni demonio… solo un lobo con piel de cordero. El mismo diablo vestido de humano, redentor de mis pecados mientras me hacías pecar, armonía que esconde tentaciones que me harían perecer.

Pero olvidas algo, quizás nos veremos en otra vida o quizás en esta coincidamos nuevamente… pero de no ser así, mi querido demonio, dueño del engaño y la manipulación… nos encontraremos en el infierno tarde o temprano, solo otro demonio podía amarte de la forma en la que te ame… y una vez allí tendrás que rendir cuentas de todo lo que me hiciste…

Porque querido y falso amigo, todo se paga en esta vida… y si no es en esta, será en la otra. Y tú sabes muy bien de lo que hablo cuando mis labios te nombran en nombre de la palabra “venganza”, amor.
Mientras tanto y sellando mi dolor con sangre derramada… te estaré esperando en el mismísimo averno…

Hezerleid

No hay comentarios:

Publicar un comentario