Ódiame
Si es lo que necesitas ódiame, como
si en el interior de tu enfermiza mente, de tu frío corazón y de tu oscura alma…
realmente me lo mereciera.
Si es lo que deseas ódiame con todas
tus fuerzas, niega que un día fuimos amigos, que un día todo lo di por ti… despréciame
mil veces más, hazme llorar aun mas lagrimas de las que por ti he llorado. Ignórame
y hazme sufrir… como si me lo mereciera en verdad.
Si así alivias tu conciencia, cúlpame
a mí de todo y ódiame, llama al amor que siento por ti obsesión y a la persona
que más te ama enferma… achaca tu ensañamiento a que estoy loca… y vuelve a
despreciarme una vez más, como si verdaderamente me lo mereciera.
Ódiame hasta el punto de seguir
creyendo que el echarme de tu vida como si fuera un desecho que nunca te
importo, abandonarme a mi suerte y provocarme este gran sufrimiento es algo
justo… Como si no hubiera un mañana ódiame, porque fui yo la que deposito mi todo
en tus manos y tú no dudaste ni por una sola vez en dejarme caer… ódiame como
si no fueras tu el que me ha empujado y me ha hecho descender a los mismos
infiernos…
Si así te sientes mejor, ódiame más
aun, insúltame, niega todos los buenos momentos que pase a tu lado, ven a la
misma ciudad donde vivo, visita a todas tus amistades y a mí, esta tonta que
sigue esperándote y que todavía lo daría todo por ti… a mi simplemente hazme a
un lado, reniega de mis recuerdos, olvida mis palabras, olvida todo lo que hice
por ti y solo ódiame… sin un motivo y sin un porqué.
Ódiame en cada carta de amor que te escribí
y te envié, en cada momento que me preocupe por ti, en cada palabra de consuelo
o aliento que entregue cuando nadie más lo hacía… Odia los versos que te
dedique, el hecho de estar pendiente de ti día y noche, de solo buscar tu
felicidad… Odia el momento exacto en el que me conociste y también la noche en
la que te declare mi amor… Odia cada instante que pasaste a mi lado, y todo lo
que una vez cobardemente y sabiendo que no ibas a cumplir, me llegaste a
prometer….
Ódiame como la amiga que fui, y como
la persona que te amaba.
Después de todo merezco cada
desprecio, cada mensaje sin contestación, cada vez que me ignoras… merezco tu
silencio y tu castigo de no importarte lo mas mínimo. Merezco ese odio, por ser
yo la que no puede odiarte, aunque lo desearía con todas sus fuerzas…
Odia sin límites y sin razón a la única
persona que te ha querido con toda esa maraña de malos hábitos, de tu pasado
oscuro y de una personalidad de mierda que te ha querido, con tus defectos, con
tus virtudes y con todo lo que implicaba el aceptarte tal y como eres…
Odiándome, despreciándome e ignorándome
te delatas… y aunque todos te crean en tus delirios de mentiras y excusas, lo único
que sé a ciencia cierta es que quizá merezca tu odio pero tú no mereces en
absoluto el amor que siento por ti…
Así que ódiame, desahógate haciendo
daño, arrebatándomelo todo y sobre todo, disfruta de hacer sufrir a la única persona
que de verdad ha estado dispuesta a sufrir por ti…
Sin explicación y sin escrúpulos, ódiame…
después de todo del amor al odio hay un paso pero del odio al amor hay un
abismo…
Hezerleid
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